Argentina Weekly

Bandera de largada

15 de diciembre de 2023

La nueva administración comenzó su mandato aplicando un programa de shock en materia fiscal, cambiaria y de sinceramiento de precios relativos. Las medidas tomadas -que analizamos más profundamente en la sección economía- tendrán un efecto inflacionario para los próximos meses. No es posible esperar otra cosa dada la enorme distorsión existente en precios de energía (tarifas de electricidad, combustibles y reguladas), así mismo la devaluación de 54% del dólar oficial va a tener un impacto sobre el nivel de precios.


La apuesta es que una fuerte reducción del déficit y un tipo de cambio que permita la acumulación de reservas permitan lograr un anclaje para que el “fogonazo” inflacionario del reacomodamiento de precios termine por converger en una inflación decreciente. Esta primera etapa del plan claramente apunta a desactivar una bomba que de no actuar podría desembocar en un mal mayor. Será central para el éxito de esta primera etapa el control de daños en lo social, el manejo de “la calle” y mayores definiciones en cuanto a la política monetaria (solución al problema de los pasivos remunerados; fuente de emisión endógena y cuya solución vía licuación requeriría niveles de inflación que no se condicen con lo dicho por el presidente de “evitar una hiper”).


Los activos argentinos reaccionaron de forma positiva a los anuncios: se redujo el riesgo país, la deuda soberana tuvo jornadas positivas lo mismo que la renta variable. El BCRA acumuló reservas y la brecha comprimió a niveles del 25%. Pero creemos que una golondrina no hace verano y que el mercado continuará monitoreando el impacto y aplicabilidad de las medidas tomadas y, a corto plazo, centrará su atención en la resolución de los problemas monetarios antes mencionados.


En conclusión la bandera de largada parece auspiciosa, no obstante hacia adelante continuamos con nuestra visión de que los ojos estarán puestos en el tendón de Aquiles de la actual administración: la gobernabilidad.